
G U S T A V O B A Z T E R R I C A Conceptualmente avasallante
Con una guitarra en su falda, quien fuera miembrojunto a Charly García de “La Máquina de Hacer Pájaros”, y junto a Miguel Abuelo y Andrés Calamaro de “Los Abuelos de la Nada”, responde a nuestras preguntas intercalando pasajes armónicos y figuras melódicas a mil por segundo.
¿Cómo es la etapa actual de Gustavo Bazterrica?
Es una etapa más madura y más dura también, porque hay que dejar atrás al estúpido que habitó en uno, al inmaduro. No estuve dedicado de lleno a la música. Las últimas experiencias con “Los Abuelos…” siempre fueron muy fuertes. Igual, lo que siempre me satisfizo fue el taller musical con Rinaldo (Rafanelli) y con Moro (Oscar). Nos juntábamos de lunes a viernes y nos preguntaban: “¿van a hacer un disco? ¡No! ¿qué disco?... Nos juntamos a tocar, a aprender”. Un poco ese espíritu se perdió, y yo me alejé de lo que sería planear una carrera o un disco. Pero en este momento creo que es una cosa necesaria, concreta, ya que lo que necesito ahora es respirar, por eso vamos a sacar un disco, que es lo que destaco de esta etapa. Lo voy a hacer con unos musicazos, que son Federico Boaglio y Luis Maddio. Fede toca con Litto Nebbia y hace giras por Europa desde hace mucho tiempo.
¿Cómo es el taller con esta formación y cuándo debuta?
Debutamos en Azul, porque Fede y Luis son de allí, y son muy conocidos; realmente tocando son unos criminales. No son esa caja de ritmos que escuchás en las bandas actuales, con tan poca variación sobre el instrumento. En este trío “se pela” y en el taller se toca realmente. El bajista es como mi mano derecha, y él es quien me impulsó a tocar mi material, ya que lo ama y aprecia verdaderamente.
¿Qué buscás transmitir con tus nuevos temas ?
Transmitir todo lo que siento cuando compongo, cuando toco, eso es lo importante, transmitir la música que más me gusta, que es la misma que le gustaba a mi padre. Él escuchaba todo tipo de música, zarzuela, folcklore, bolero, Tchaikovsky, etc. Una vez le pregunté: “papá, ¿cuál es la música que más te gusta?” Entonces me alzó en el aire y me dijo... “la bella, hijo mío”. Bueno, yo estoy atrás de eso, transmitir la belleza de este arte más allá de los géneros. Si lo logro, estoy pago.
¿Podés contar cómo viviste la época de “La Máquina de Hacer Pájaros”?
Fue infernal, yo tocaba de acompañante de Raúl Porchetto, y en vivo lo hacía con muchos nervios, como escondido, me piernaban las tiemblas. En un show, en la vieja cancha de San Lorenzo, con toda una tribuna llena, Charly García me vio por primera vez, y cuando llegó el momento del solo, el sonidista me mandó al frente con el volumen. En ese momento yo estaba escupiendo notas onda Di Meola a full. Así escuché la primera ovación de mi vida. Lo mismo sucedió en Cosquín, donde Charly presentó La Máquina de Hacer Pájaros, que en ese entonces era un trío. Ocurrió otra vez en un show con Porchetto, con la presencia de Charly, donde el sonidista Scalisse también me levantó el volumen y volví a ser ovacionado. A los dos días me llamó Charly y me preguntó si tenía algún compromiso con Porchetto; le dije que no y fui a ensayar a una salita en Flores. Toqué 10 minutos con él y dijo: “compro, compro”. De golpe y porrazo estaba en La Máquina.Ya en el segundo álbum comencé a hacer temas y arreglos con libertad total, Charly me citaba siempre como ejemplo ante los otros músicos. Metí en ese disco “El vendedor de las muñecas de plástico”, donde yo hice la música y él la letra. También metí “En las calles de Costa Rica”, que es un tema instrumental bien Return to forever.
Fuente: guitarrristas y bajistas.ar